La actividad volcánica provocó que ríos de lava descendieran por sus laderas, mientras densas nubes de humo se elevaron sobre la isla.
De acuerdo con el National Weather Service (Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos), la columna eruptiva alcanzó aproximadamente 35 mil pies sobre el nivel del mar, lo que equivale a más de 10 kilómetros de altura. Este tipo de emisiones puede representar riesgos para la aviación y afectar la calidad del aire en zonas cercanas.
Autoridades mantienen vigilancia permanente sobre el fenómeno y han pedido a la población seguir indicaciones oficiales ante posibles cambios en la actividad del volcán, considerado uno de los más activos del planeta.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
¡Oro en erupción! El volcán Kilauea sorprende al mundo con su tesoro oculto