La temperatura del agua y la digestión es un tema relacionado con las sensaciones que pueden presentarse al consumir líquidos fríos o tibios. De acuerdo con la información citada de Cleveland Clinic, el agua tibia puede resultar confortable para algunas personas durante el proceso digestivo, mientras que el agua fría puede contribuir a refrescar el organismo, especialmente después de realizar actividad física. En personas sensibles, beber líquidos muy fríos puede ocasionar molestias. En términos generales, la prioridad es mantener una adecuada hidratación y elegir la temperatura que resulte más cómoda.