Con la llegada de la temporada de calor, las altas temperaturas y la humedad favorecen la aparición de parásitos externos como pulgas, garrapatas, piojos y ácaros, lo que representa un riesgo considerable para la salud de perros y gatos.
De acuerdo con la médico veterinaria Martha Fuentes, estos insectos y arácnidos encuentran en el calor un entorno ideal para reproducirse. “El ambiente caluroso y húmedo, incluso con una llovizna ligera, favorece la eclosión de huevecillos de pulgas y garrapatas”, explicó.
Los especialistas recomiendan bañar regularmente a las mascotas, mantener buena higiene y aplicar tratamientos preventivos. También es importante revisar a los animales después de paseos, sobre todo si se visitan lugares con tierra, vegetación o polvo como presas, cerros o parques.
“Yo les sugiero a mis pacientitos que se desparasiten cada cambio de clima: primavera, verano, otoño e invierno, especialmente si son perros que salen con frecuencia”, agregó la veterinaria.
La prevención es clave para evitar enfermedades transmitidas por estos parásitos, como la ehrlichiosis o la babesiosis, que pueden poner en riesgo la vida de las mascotas.
JATSIVE DOMÍNGUEZ