Una investigación publicada en Nature advierte que la taurina, presente en las bebidas energéticas, puede acelerar la proliferación de células malignas en casos de leucemia mieloide aguda, crónica y síndromes mielodisplásicos. Experimentos en ratones mostraron que altos niveles de taurina intensifican la enfermedad, mientras que bloquear su absorción la frena. Aunque no se ha comprobado que cause leucemia en personas sanas, los expertos recomiendan cautela en su consumo, sobre todo en pacientes con diagnóstico oncológico.