Este hidrocarburo, conocido como etileno, considerado la “hormona vegetal”, es producido de manera natural por frutas climatéricas como manzanas, plátanos, mangos, papayas, tomates y aguacates. El etileno desencadena cambios en textura, color y aroma, acelerando la maduración incluso después de la cosecha.
Un detalle importante es que, al almacenarse juntas, estas frutas liberan el gas y afectan a otros productos cercanos, acortando su vida útil. Por eso, guardar plátanos junto a manzanas o aguacates puede hacer que se maduren más rápido de lo esperado.
Identificar qué frutas producen etileno ayuda a conservar mejor los alimentos y evitar pérdidas innecesarias.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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