Japón enfrenta una grave crisis por ataques de osos en regiones como Akita, donde al menos 12 personas han muerto y más de 100 resultaron heridas. La falta de alimentos en los bosques, producto del cambio climático, ha llevado a los osos a buscar comida en áreas urbanas. Las autoridades desplegaron fuerzas militares para apoyar en tareas de seguridad y prevención, mientras se colocan trampas y se capacita a cazadores. Es la peor ola de ataques en décadas.