El fenómeno del Johatsu en Japón, que significa “evaporación”, describe a personas que desaparecen voluntariamente por deudas, violencia doméstica o presión social. Desde los años 60 y con auge en los 90, este fenómeno se ha consolidado gracias a empresas llamadas yonige-ya o night movers, que organizan mudanzas nocturnas y cambios de identidad por tarifas que van de ¥50,000 a ¥300,000. La ley japonesa protege la privacidad, lo que dificulta que la policía investigue, dejando a muchas familias sin respuestas sobre sus seres queridos desaparecidos.