El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha construido una carrera de más de cuatro décadas en la vida pública de México, pasando por cargos políticos, administrativos y académicos. Este historial, que en su momento consolidó su perfil, hoy también abre la puerta a cuestionamientos sobre los resultados obtenidos a lo largo de ese recorrido.
Rocha Moya inició su trayectoria como diputado local en la década de los 80, para después integrarse al ámbito universitario, donde llegó a ser rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Aunque esta etapa fortaleció su presencia en el estado, también marcó el inicio de una carrera ligada de forma constante a estructuras de poder locales.
A nivel federal, su paso como senador de la República entre 2018 y 2021 le dio mayor visibilidad nacional. Sin embargo, para algunos sectores, su desempeño en estos cargos no se ha traducido en cambios de fondo en problemáticas persistentes como la seguridad en Sinaloa, uno de los temas más sensibles en la entidad.
Además, su participación como asesor del gobierno estatal y funcionario en el ISSSTE refleja una permanencia prolongada dentro del aparato público. Este factor, que podría interpretarse como experiencia, también ha sido señalado por críticos como parte de una clase política que ha rotado en distintos puestos sin lograr transformaciones estructurales.
En este contexto, el debate no se centra únicamente en los cargos que ha ocupado, sino en los resultados asociados a esa trayectoria. Para una parte de la opinión pública, la pregunta clave es si décadas en la vida política han sido suficientes para reponerse de este golpe a su carrera política.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES