De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una de las más comunes es la salmonelosis, causada por la bacteria Salmonella, que provoca diarrea, fiebre y dolor abdominal. Los patos también pueden portar Campylobacter, una bacteria asociada con infecciones gastrointestinales, así como E. coli y, en casos específicos, influenza aviar.
El CDC advierte que estas bacterias pueden encontrarse en las plumas, patas, pico, excrementos y en el entorno donde viven los animales, incluso si parecen saludables. Por ello, recomienda lavarse las manos después de manipular patos o sus pertenencias y evitar que niños pequeños tengan contacto directo con ellos.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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