Cuando los sueños se vuelven pesadillas recurrentes acompañadas de síntomas intrusivos, es posible que tengas un trastorno de parasomnia. La parasomnia agrupa alteraciones del sueño como terrores nocturnos, sonambulismo y pesadillas intensas.
Se estima que hasta el 70 % de los adultos puede experimentar algún tipo de parasomnia, y las pesadillas son la más frecuente (en más del 50 %). En tanto, el trastorno de pesadillas se diagnostica cuando los sueños perturbadores se repiten con frecuencia, alteran el descanso y afectan el rendimiento diurno, provocando somnolencia, ansiedad y deterioro emocional o cognitivo.
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¿Cuáles son los efectos de la parasomnia?
Estudios recientes destacan que las parasomnias también aumentan el riesgo de fatiga continua, accidentes y problemas de salud mental como depresión y ansiedad. Si las pesadillas son frecuentes y causan malestar o temor a dormir, busca ayuda profesional.
Identificar una parasomnia puede ser clave para recuperarte: traumas, estrés, hábitos o incluso medicación pueden estar desencadenándola, y existen terapias conductuales y médicas para transformar tus noches y mejorar tu salud integral.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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