Un estudio reciente señala que algunas razas de perros tienen mayor predisposición a ataques hacia humanos debido a factores genéticos y de temperamento. Entre ellas destacan el Rottweiler, con más de 500 ataques registrados en la última década, así como el Pitbull y el Pastor Alemán. Expertos subrayan que no son razas “malas”, sino que requieren entrenamiento, socialización temprana y supervisión constante. El manejo inadecuado y ambientes estresantes aumentan los riesgos, por lo que los dueños deben conocer las características de sus mascotas.