La música no solo es entretenimiento, también puede ser una herramienta poderosa para proteger el cerebro. Según la Alzheimer’s Association, escuchar música de forma regular ayuda a estimular áreas clave relacionadas con la memoria y las emociones.
Primero, mejora la memoria al activar redes neuronales que refuerzan recuerdos. Segundo, reduce el estrés, un factor que acelera el deterioro cognitivo. Tercero, favorece la plasticidad cerebral, permitiendo que el cerebro se adapte y cree nuevas conexiones.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES