La ciencia ha comprobado que un abrazo de al menos 20 segundos eleva de manera significativa la oxitocina, conocida como la “hormona de la confianza”. Esta sustancia regula el sistema nervioso, disminuye el ritmo cardiaco y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
No se trata solo de un intercambio emocional: el cuerpo responde físicamente con beneficios medibles, como menor presión arterial y mayor sensación de calma. A veces, la medicina más poderosa está en un abrazo que dura lo suficiente para transformar tu interior.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Así es como respirar reduce la inflamación en tu cuerpo