De acuerdo con los reportes del caso, el agresor inicialmente aseguró que se había tratado de un accidente y afirmó que simplemente se había tropezado mientras sostenía la pesa.
Sin embargo, las cámaras de seguridad del gimnasio mostraron otra versión de los hechos y permitieron establecer que el disco fue dejado caer de manera intencional sobre la víctima.
El ataque provocó lesiones al otro usuario, mientras que el responsable enfrentó un proceso judicial que terminó con una condena de 19 meses de prisión.
Aunque los hechos ocurrieron en 2022, las imágenes volvieron a circular recientemente en plataformas digitales y usuarios las han compartido nuevamente, haciendo que el caso recupere notoriedad.
La grabación muestra el momento de la agresión y la posterior confusión dentro del gimnasio, mientras otros usuarios se acercan para auxiliar a la víctima.












