La claustrofobia social es un tipo de ansiedad que se dispara en espacios urbanos saturados, como calles llenas, transporte público abarrotado o eventos masivos. Provoca opresión, sudoración y deseo de huir, limitando la movilidad y la calidad de vida. Factores como el alto tráfico peatonal y la falta de áreas abiertas agravan el problema. Estrategias como incorporar espacios de respiro y entrenar la tolerancia a la multitud ayudan a mejorar la seguridad en entornos urbanos.
JACOBO FLORES