¡Sazón único! La razón por la que la comida de mamá siempre sabe mejor
La explicación de por qué la sazón de mamá resulta inigualable no está solo en la cocina, sino también en el cerebro
Neurocientíficos señalan que el sabor de la comida está íntimamente ligado a la memoria y a las emociones. Los platos preparados por mamá suelen asociarse con experiencias de la infancia, momentos de cuidado y seguridad emocional.
Al comerlos, el cerebro activa el sistema límbico y libera dopamina, lo que intensifica la sensación de placer. Además, estudios en gastronomía revelan que la percepción del sabor se ve influido por el contexto: el olor de la casa, la compañía familiar y la repetición de recetas a lo largo de los años hacen que esos sabores se graben como “únicos”.
No se trata solo de ingredientes o técnica, sino del vínculo emocional que convierte al sazón de mamá en un recuerdo imborrable que difícilmente se puede igualar.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
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