Con su fallecimiento en septiembre de 2025, México pierde a una de sus figuras más emblemáticas en astronomía y divulgación: Julieta Fierro, quien con pasión ecuánime acercó estrellas y galaxias al día a día.
Nacida en la Ciudad de México en 1948, Fierro estudió Física en la UNAM y se especializó en Astronomía, con estudios sobre materia interestelar y el Sistema Solar. Durante su carrera fue investigadora titular en el Instituto de Astronomía de la UNAM y profesora de la Facultad de Ciencias.
Pero lo que la hizo inmortal fue su labor como divulgadora: escribió más de 40 libros, varios de ellos dirigidos a jóvenes, colaboró con museos, programas de radio y televisión, y fue directora de Divulgación Científica en la UNAM.
Fue miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel III, ocupó la silla XXV de la Academia Mexicana de la Lengua y presidió organismos como la Comisión de Educación de la Unión Astronómica Internacional, dejando un legado institucional.
Un reconocimiento simbólico: una especie de luciérnaga bautizada Pyropyga julietafierroae honra su nombre en el mundo natural. Julieta Fierro dejó un legado que trasciende galaxias y generaciones: no sólo exploró los misterios del universo, sino que los alumbró para quienes nunca pudieron ver más allá del cielo visible. Su voz marcó un camino entre las estrellas y el corazón de México.
CON INFORMACIÓN DE DOMINIQUE FEMAT