La arquitectura colonial en Aguascalientes es uno de los elementos más representativos de su identidad histórica. Edificaciones construidas entre los siglos XVI y XIX se mantienen en pie como testigos del pasado virreinal. El Centro Histórico de Aguascalientes concentra una parte importante de este legado, con templos, casonas y edificios públicos que muestran detalles artísticos propios del barroco, el neoclásico y el estilo churrigueresco.
Entre las construcciones más destacadas se encuentra la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, cuya construcción inició en 1704 y finalizó en 1738. Sus torres y retablos interiores son considerados joyas del arte religioso de la Nueva España. Otro punto emblemático es el Templo de San Marcos, levantado en el siglo XVIII y rodeado por un jardín del mismo nombre que se ha convertido en espacio de convivencia social.
Las casonas coloniales de Aguascalientes, muchas de ellas ubicadas en la calle Venustiano Carranza y alrededores, destacan por sus patios centrales, balcones de hierro forjado y fachadas de cantera. Algunas fueron adaptadas como museos o centros culturales, lo que permite a visitantes y locales recorrer su interior.
El Palacio de Gobierno es otro ejemplo del estilo neoclásico con influencia colonial. Su construcción data del siglo XVII, y actualmente alberga murales que narran la historia de la región. También destacan el Templo de Guadalupe y el Templo del Señor del Encino, ambos con gran valor artístico y religioso.
La preservación del patrimonio arquitectónico en Aguascalientes es clave no solo para mantener viva la memoria histórica, sino también para impulsar el turismo cultural. Caminar por el centro de la ciudad permite apreciar una mezcla entre el pasado y el presente, donde los edificios coloniales conviven con construcciones modernas.