El fenómeno ocurrió poco antes de la llegada de una tormenta eléctrica. Las intensas ráfagas levantaron grandes cantidades de polvo dentro y alrededor del campo, reduciendo la visibilidad y generando momentos de tensión entre los presentes.
Ante las condiciones meteorológicas, jugadores y asistentes tuvieron que abandonar rápidamente el lugar para ponerse a salvo antes de que llegara la tormenta.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES