Este trastorno postural provoca una joroba visible en la parte superior de la espalda, consecuencia común de malas posturas frente a pantallas y sedentarismo. Aunque suele ser reversible, si no se corrige puede provocar dolor de hombros, rigidez cervical y deterioro respiratorio.
El fortalecimiento de músculos paravertebrales, estiramientos y ejercicios de conciencia corporal como pilates o yoga son efectivos para mejorarla. Corregir la postura a diario puede revertir esta deformidad al mantener la columna alineada y reducir molestias asociadas.
CON INFORMACIÓN DE JACOBO FLORES
Diferencias entre salud mental y salud emocional